01 octubre 2018
25 junio 2018
Buenos días,
Ya está aquí el calor y casi casi La Mar de Letras. Así que queremos compartir este microrrelato tan refrescante que nos ha enviado nuestro amigo Basi del Bazar del Centro Cultural:
LA
SIRENA
Era
una sirena guapa, morena, estilizada, alta, elegante. Con la cola en
su lugar y las escamas en su sitio.
Fue
a nadar y se ahogó.
BASI
JORQUERA 16-6-2018
21 junio 2018
Hoy es un gran día para el Bazar de Letras de la Universidad Popular. Hoy clausuramos el curso 2017/2018. Ha sido especial, único e irrepetible. Hemos disfrutado de las letras y de la compañía de personas especiales. Y hemos echado de menos a quienes ya no nos acompañan. Nuestro amigo Joaquín Campillo nos acaba de enviar estos versos para que el día de hoy sea aún más especial:
VERSO Y FUEGO
Verso hecho esperanza.
Esperanza que impulsa el fuego.
Fuego en comunión con el verso.
Verso y fuego que
tú alimentas con mente y alma.
20/06/2018
JCV
¡Nos vemos esta tarde a las 19:30 hrs. con Verso y Fuego!
11 junio 2018
30 mayo 2018
Miércoles, fin de curso. Y Basi Jorquera del Bazar del Centro Cultural nos regala este relato que seguro no os deja indiferentes:
EL
ZULO
Estaba
agobiado, no podía casi respirar, no conseguía ni rascarse la
nariz, la carcasa que albergaba huesos y músculos con el paso de las
horas se había entumecido, dormido, anquilosado, y su mano ya no
respondía a la orden de su cerebro. La mano, ni ninguna de las
partes de sí mismo obedecían a su voluntad. Él quería, pero
sencillamente, no podía. Lo intentaba, pero no encontraba respuesta.
Era como si su cuerpo y su mente se hubieran escindido. Sí, su
organismo por un lado y su conciencia por otro.
Tú
a Londres y yo a California. Era consciente, estaba lúcido y eso le
hacía sufrir más. Se enteraba, no era lelo, se daba cuenta, porque
padecía la dependencia de su cuerpo ¿O de su mente? Aún no lo
había averiguado.
Tenía
sed. Su boca le pedía agua, su cuerpo le solicitaba algo líquido.
Qué placer si estuviera fresca. Allí metido era imposible,
inalcanzable, inaccesible, y lo sabía. Pero no podía dejar casi de
sentir, de imaginarla pasando por su garganta y refrescándola. El
cúmulo de gotas resbalando por las comisuras de su boca. Frescas y
húmedas. Sí, pero era como mirar por un telescopio y querer
alcanzar la luna: Un sueño, una quimera, una utopía en esos
momentos. La lengua pastosa ocupaba toda la boca. No quería tenerla
ahí, donde estaba. No, era como un apéndice que sobraba. Algo
accesorio a la boca, superfluo, molesto, incómodo. Se la imaginaba
cayendo en cascada, fecundando campos, bañando tierras, saciando su
sed, pero enseguida recapitulaba interiormente y se decía:
tranquilo, no pasa nada, no tengo sed, no estoy aquí. Existo porque
pienso, respiro, porque noto mi meñique tocando suave la palma de mi
mano. Pero y si todo fuera un sueño, un espejismo. Y si no existiera
el aquí y el ahora…
De
repente un sopor. El sueño invade todo su ser como después de una
comida copiosa. No sabe qué hacer. ¿Qué sería mejor? Nadie a
quien preguntar. Está solo. Toma conciencia ahora de ello. Ha
perdido la noción del tiempo. Nadie le puede ayudar. Depende de su
sangre fría, de no perder los nervios, de su valor, de confiar en
sus fuerzas. Confianza en sí mismo. Sí, eso y valor. No por favor,
no te dejes llevar por el adormilamiento. Resiste. Aguanta. No te
dejes vencer. Tú puedes. Claro que puedes. Los párpados poco a poco
se le van cerrando como persianas al anochecer. No puede más. Se
esfuerza, pero es inútil. La sensación de abandonarse le vence. Es
más fácil eso que resistir. No quiere, pero no puede.
Cierra
los ojos y en ese momento intuye que es el fin. En un milisegundo
sabe que todo va a terminar. Y se da cuenta de que no le importa; de
que al fin y al cabo va a descansar; de que su lucha interior va a
acabar. Venga ahora lo que venga va a ser un descanso, una
liberación, un deshacerse de la carga y pesar menos, un ser más
liviano, un pasar a otro estadío. Venga lo que venga, pero descansar
porque está cansado, fatigado, agotado, exhausto. Vencido.
A
partir de ahí, ya en una nebulosa. Todo pasa muy rápido, pero pasa,
ocurre, sucede. No sabe si es ficción o realidad. Si es un sueño,
una pesadilla o ficción que ha visto antes de quedarse medio
durmiendo. A veces le acontece: se queda adormilado viendo una
película y parece que la continúa en sueños. Imaginada pero la
continúa, le pone final a su manera, con su estilo, con su impronta.
Nada que ver con la original. Final nuevo, película nueva.
La
nebulosa sigue, lo persigue, lo inunda, lo abraza, puede con él y
con todo su ser. Se hace con él.
De
repente, como en un subidón de adrenalina, abre los ojos. La
conciencia se abre paso y todo es luz y realidad porque ¿ha sido un
sueño o era realidad? Eh, ahora recuerda. Ahora es consciente.
Nadie se lo va a creer pero él lo sabe; sabe que ha estado a punto
de morir. Ahora, en este momento todo lo comprende: había sido auto
secuestrado y metido en un zulo. En el zulo que había fabricado su
propia mente. Y él respirando aliviado la maldice. Maldice su mente.
BASI
JORQUERA 25-5-18
25 mayo 2018
Hay recomendaciones y recomendaciones. Comparto con vosotros esta preciosa que nos hace Joaquín Campillo, del Bazar de Letras del Centro Cultural:
Para aquellos que disfrutan con el regusto, después de leer un verso.
Para los que sufren la ausencia de la palabra.
Para los que viven la vívida esencia de un poema.
Para los que adormecen su tensión, con la melodía de unas palabras.
Para los que vierten, en el cántaro interior, el murmullo de un arroyo.
Para los que no entienden, pero sienten...
03 abril 2018
Buenos días de un día cualquiera. Un día para volver a las rutinas y a las costumbres, sobre todo a las buenas como la nuestra de disfrutar con los relatos de los alumnos del Bazar de Letras. Hoy, gracias a Basi Jorquera:
UN
DIA CUALQUIERA
Ambos
se levantaron a una. Les esperaba un día fascinante.
Veva
se metió en el baño para darse una ducha reparadora y quitarse las
telarañas que se habían acumulado por la noche en su cabeza.
Ron
fue directamente a la cocina, mientras se quitaba las legañas de sus
ojos, a preparar un frugal pero nutritivo desayuno. Mientras lo
preparaba encendió su Macintosh y se conectó a su blog matutino
preferido. Noticias sin novedad; lo de siempre: crisis y más crisis.
Cuando
Veva salió de la ducha se incorporó al desayuno y le preguntó a
Ron:
-
¿Qué tal las noticias del día?
-
Nada a reseñar, dijo él
-
¿Qué te apetece hacer esta mañana?, preguntó Ron.
-
¿Pues no íbamos a ir al abogado?
-
Ah sí, es verdad.
-
¿Hoy nos separamos, no es cierto?
-
Pues ¡hala, hala!, que llegamos tarde
Y
ese día Veva y Ron se separaron.
BASI
JORQUERA
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